|
|
 |
 |
|
|
-
Contra la tiranía de la multimedia.
Estrategias de migración rápida de contenidos (I).
Cuando una organización se enfrenta al desafío de trasladar su conocimiento a formación en modalidad de e-learning este reto aparece como un enorme obstáculo. Necesitaremos expertos, pedagogos, diseñadores gráficos, expertos en multimedia...
Y sin embargo, todo esto no es necesariamente cierto. En general los recursos multimedia de un curso son tan buenos como el tiempo y el presupuesto asignados permitió. Y no debemos sobrevalorar la influencia de este tipo de recursos en el resultado final de la acción formativa.
La multimedia no siempre es necesaria ni facilita en todos los casos el aprendizaje. Esta pueda parecer una afirmación desafiante o escandalosa, pero es una realidad.
Existen una variedad casi infinita de temas para la formación y también un abanico de medios y recursos para abordarlos. No siempre es la multimedia la mejor solución a todos los tipos de contenido, del mismo modo que el texto plano tampoco lo es.
Desde nuestra experiencia podemos concluir que aunque el material de estudio para la formación es importante, el e-learning para su éxito precisa de ser un proceso dinámico, que involucre y comunique al alumno con sus compañeros y tutores. Es esa interacción entre alumnos y tutores la clave del éxito en la mayoría de los casos por encima de la interactividad del contenido.
Por ello, un contenido formativo de calidad en forma de texto, es complementado y mejorado por la comunicación con el tutor y los compañeros de estudio que ofrece la plataforma de e-learning en la que trabajemos. Y a pesar de no convertir el contenido en un despliegue de pirotécnica multimedia, el mero hecho de ser distribuido en red, la adición de un sistema de evaluación y el complemento de la acción del tutor ya supone un valor añadido considerable.
De forma general, los contenidos formativos tradicionales off-line responden habitualmente a los siguientes formatos.
- Manuales y libros de texto.
- Presentaciones Powerpoint.
En este artículo hablaremos del primer caso. Cuando la organización dispone de contenidos formativos tradicionales basados en textos, impresos o en formato electrónico.
En muchos casos estos contenidos textuales tienen una gran calidad, avalada por su uso reiterado en los programas de formación de la organización. Así pues son contenidos que independientemente de su adecuación al medio on-line tienen un valor intrínseco para su aplicación en e-learning, puesto que en todo caso pueden beneficiarse de la facilidad y economía en su distribución que esta tecnología ofrece.
En la mayoría de los casos el planteamiento clásico consiste en la migración del contenido textual a páginas HTML dentro de un curso que pueda ser cargado en una plataforma de teleformación o LMS. Sin embargo no en todos los casos la migración de los libros de texto a páginas html que componen un contenido de formación on-line es positiva. La lectura en pantalla puede resultar mucho más agotadora que la lectura sobre papel, además de suponer otras incomodidades y limitaciones.
En general la pantalla del ordenador y las páginas HTML son adecuadas para informaciones breves, con un peso escaso del texto sobre la imagen. Pero este no siempre es el caso. Podríamos decir que la interfaz web tiene unos 20 años de uso, y por el contrario el libro tiene unos 500 años de antigüedad como interfaz para el conocimiento. ¿Por qué despreciar todos esos años de evolución y perfeccionamiento?.
Por todo ello puede resultar interesante mantener la mayor parte de los contenidos de los que disponemos en un formato adecuado para su impresión (por ejemplo, MS Word), o bien que ofrezca ambas posibilidades: una visualización en pantalla lo más cómoda posible y buenas posibilidades de impresión, como pudiera ser Adobe Acrobat. Y limitar la parte de interacción multimedia a la creación de ejercicios de evaluación.
Ambos tipos de contenidos pueden ser creados e integrados en una herramienta de autor. En QS·media sugerimos nuestra herramienta QS·author 1.0, que permite dotar de estructura y sistemas de evaluación a cualquier contenido con sencillez. Con la ventaja adicional de convertir el contenido en AICC compatible, lo que permite su carga con facilidad en LMS·Qstutor, nuestro sistema de gestión del aprendizaje, o cualquier otro LMS compatible.
QS·author también permite insertar enlaces a cualquier contenido o recurso externo al curso, como puedan ser documentos MS Word, archivos Adobe Acrobat u otros. Con todo ello nos ofrece una alternativa para la integración rápida y sencilla del contenido del que disponemos en un curso compatible AICC listo para ser cargado en un LMS compatible con dicho estándar, como LMS·Qstutor u otros.
La más sencilla de las estructuras para el contenido que el asistente de estructura de QS·author nos sugiere puede sernos útil.
Por ejemplo, podríamos dividir el documento Word original del curso en tantos documentos PDF como capítulos tuviera. Crear una página de presentación y objetivos, así como una de conclusiones, para cada uno de los capítulos. Y de igual modo añadir una página o varias con ejercicios interactivos para evaluar la comprensión del contenido por parte del alumno.
- Presentación
- Objetivos del capítulo
- Página para la visualización, descarga o impresión del contenido PDF
- Test de evaluación
- Conclusiones del capítulo
1. - El asistente de estructura de QS·author nos ayudará a crear una estructura que permita la carga del curso en el LMS.
2. - Con los asistentes para la inserción de recursos multimedia incorporaremos con facilidad el contenido del que disponíamos al nuevo curso on-line.
3. - Con el asistente para interacciones añadiremos los ejercicios tipo test para la autoevaluación del alumno y el tracking de sus progresos.
4. - Y finalmente con el asistente para la exportación crearemos la versión definitiva del curso lista para ser cargada en la plataforma de teleformación.
¡Por favor!, los pedagogos no se arrojen sobre mí todavía. No estoy diciendo que esta sea la solución ideal para todos los contenidos. Pero sí puede ser una solución para ponerse en marcha de forma rápida si se dispone de un contenido en forma de libro o manual. Es obvio que dependiendo de su naturaleza en muchos casos un contenido puede ser enriquecido por la adición de elementos multimedia que expliquen, faciliten y amplíen su comprensión.
De ningún modo quiero decir que la adición de elementos multimedia no pueda en muchos casos facilitar la comprensión de algunos contenidos, y en la mayoría hacer más ameno el proceso de estudio.
Sin embargo a falta de presupuesto, tiempo y personal especializado, la conversión espartana de manuales en cursos on-line puede ser una estrategia válida para iniciar acciones de e-learning y lograr resultados que justifiquen a la vista de la dirección la inversión en futuras acciones.
Volvemos a insistir en ello. La traslación más o menos directa de los contenidos de un libro o manual a una versión para su distribución on-line no suponen más valor añadido que la facilidad de acceso a los mismos para nuestros alumnos. Es en la tutorización, en las actividades con y entre alumnos, en la comunicación en el aula virtual donde se marca la diferencia entre una acción formativa de éxito y una acción formativa abocada al fracaso.
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
QS·media inicia un acuerdo de colaboración con InfoCopaAmerica.com para la puesta en marcha de cursos on line relacionados con este importante evento. |
 |
 |
 |
 |
 |
¿Como se encuentra el e-learning en España? Informe actualizado de la UE, donde encontrar la evolución, estado presente y futuro de la formación on line en España. |
 |
 |
|
 |